Como Ricardo Moya se identificó el hombre que con complicidad de su esposa tenía un negocio a costillas del subsidio de familias en acción de sus hijos.

Ricardo y Amelia encontraron la vida más “fácil” teniendo hijos cada dos años, actualmente tienen 11 hijos y al parecer están en la espera de un nuevo integrante en la numerosa familia. Después del seguimiento que realizó el Bienestar familiar, la pareja se vio obligada a confesar la verdad:

«La idea surgió cuando al mario’ mío le dañaron la hoja de vida en una empresa donde supuestamente estaba robando. Como no encontraba trabajo en ninguna parte empezamos a cobrar familias en acción, con ese dinerito tiramos buenas pintas y tomamos todos los fines de semana. Llegamos a conclusión que entre más hijos más dinero sería», comentó la mujer.

La denuncia hacia estos dos “vividores” cómo fueron catalogados fue establecida por unos vecinos que han sido testigos del descuido que tienen ambos con sus 11 hijos, quiénes quedarán a cargo del bienestar familiar.

Cabe destacar que la pareja era muy puntual al momento de reclamar el subsidio.

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