Angélica relata cómo fue su proceso de recuperación tras sufrir el accidente que por poco le cuesta la vida.

Noticias Tu Ciudad

Angélica Carolina León, una joven de 25 años de edad hace tres años volvió a nacer. Ella en un paseo de aniversario en San Andrés y junto a su novio de aquel entonces, sufrió un accidente que por poco le cuesta la vida.

El 1 de julio de 2017 ellos viajaron a la paradisíaca isla con la intención de disfrutar de unas vacaciones. Fueron tres días de hospedaje en un hotel admirando los bellos paisajes y las aguas cristalinas de la isla caribeña.

Al tercer día de disfrute, el 4 de julio, ambos decidieron alquilar una moto para irse hasta las playas de San Luis, una de las más reconocidas de San Andrés.

Angie Carolina León.

Allí arribaron hasta un reconocido hotel a donde Angie tendió una toalla en la arena y se disponía a tomar un baño de sol.

De repente una fuerte golpe la sacudió y su novio quedó atónito de lo que veían sus ojos. Una palmera había caído sobre la humanidad de la joven de entonces 22 años.

La joven fue socorrida ante el murmullo de decenas de personas que no podían creer lo que había ocurrido. os primeros auxilios a Angie se los brindó una enfermera del lugar. Mientras que siete hombres ayudaron a levantar la pesada palmera de su cuerpo.

Cerca de una hora tardó la ambulancia para trasladar a Angie a un centro asistencial. «Sentía que mi cuerpo era como una gelatina y se movía por dentro, estaba rota», rememoró la joven de ese episodio difícil de su vida.

Angie Carolina León.

Al comienzo a Angie no la querían atender en la isla ya que no portaba su cédula. Su novio no se la sabía y entró en conflicto con los médicos, a quienes les dijo que no entendía cómo no podían brindarle auxilio ya que su vida corría riesgo de apagarse.

Como pudo Angie le dictó el número a las enfermeras y acto seguido la atendieron.

Angie fue sometida a una compleja cirugía exploratoria. Los médicos abrieron una parte de su pecho para observar qué órganos estaban destruidos. El bazo, su cadera y la vejiga, estaban fuertemente afectados.

Un reconocido médico de San Andrés, Richard Palacios, logró savarle el 60% de su órgano y suturarle la vejiga. Hecha la cirugía había que esperar el milagro, puesto que el doctor le pidió a la entonces pareja sentimental de Angie que orara mucho ya que las próximas 24 horas eran cruciales para ella. Podría morir o seguir viviendo.

Angie Carolina León

Las 24 horas transcurrieron y Angie logró salvar su vida. Sin embargo, debía ser trasladada hacia Bucaramanga para reparar las fracturas que había sufrido por el golpe.

Viajó en una misión médica junto a sus padres a la capital santandereana. No obstante, Angie no fue operada enseguida ya que los médicos señalaron que debían esperar por lo menos 20 días para que sanara la cirugía a la que había sido sometida en San Andrés.

Fueron muchos días de dolor en donde incluso debieron instalarle un «botón de dolor» para que ella lo pulsara cada vez que sentía dolor. Automáticamente se introducía un medicamento en su columna vertebral para calmarlo.

Transcurrieron los 20 días y Angie finalmente fue operada. Sin embargo, muchos médicos estaban convencidos de que ella difícilmente volvería a caminar y a miccionar por sus propios medios.

Finalmente fue operada y allí comenzó su proceso de recuperación. Paradójicamente aprendió a caminar al mismo tiempo que su hija lo hacía.

Luego contra todo pronóstico y aunque los médicos le decían que no podría volver a orinar por sus propios medios la joven logró hacerlo.

Para ella el 4 de julio de 2017 es la nueva fecha de su cumpleaños y así lo hizo saber en sus redes sociales.

«Hoy celebro mi vida, bendito día -04 de julio de 2017-, hoy cumplo 3 añitos, para mi es más importante esta fecha (ya que con la otra estoy muy viejita)», escribió en su facebook.

Y agregó: «Hace 3 añitos fui escogida por Dios para manifestarme el poder de su misericordia, aprendí a conocerme de una nueva manera y a aceptar mi nuevo cuerpo con secuelas y cicatrices que me han hecho mucho más fuerte».

«Él me regaló una nueva oportunidad pero a su vez me dio la fortaleza y sabiduría necesaria para saber llevar ese difícil momento y lograr convertirlo en aprendizaje. Por más momentos duros con los que aún tenga que lidiar aprendí que Dios permitió esa prueba porque sabía que yo la podía superar», añadió.

«Soy una mujer que vive agradecida y que sigue luchando sin darse por vencida, aunque hayan días en el que se me olvide mi fuerza y me deje afectar por cosas banales, recuerdo que si pude superar esto, lo que venga no me va a quedar grande», concluyó.

Facebook Comments Box